NOSOTRAS
Dos generaciones, una misma pasión: crear joyas con significado.
Cómo nació DePiedra
Si me hubieran dicho hace algunos años que una simple pulsera cambiaría mi vida, probablemente no lo habría creído.
DePiedra nació casi por casualidad. Con un capital de apenas $40.000, logré hacer una pulsera que era muy difícil de elaborar, decidí crear en cuatro colores. La llevé a una reunión con amigas y, para mi sorpresa, fue un éxito inmediato. Ese mismo día comenzaron los encargos y, en muy poco tiempo, ya tenía una lista de espera de varias semanas.
Esa primera pulsera fue evolucionando y dando paso a nuevas versiones, nuevas piedras, cristales y diseños. Poco a poco comenzaron a aparecer collares, anillos, aros y muchas otras piezas, hasta convertirse en lo que hoy es DePiedra.
Desde entonces, cada colección nace con el mismo entusiasmo del primer día: crear joyas diferentes, exclusivas y hechas con dedicación, para mujeres que buscan algo único y con identidad propia.
“Hoy tengo la felicidad de compartir este sueño junto a mi hija Agustina, quien se incorporó como socia para aportar una mirada fresca e innovadora, manteniendo siempre la esencia que ha acompañado a DePiedra desde sus inicios.”
— Magdalena
Magdalena
Soy Magdalena, fundadora de DePiedra.
Hace más de 15 años, con mucha ilusión, di vida a DePiedra. Lo que comenzó con una sola pulsera, creada casi por intuición, se transformó en una marca que hoy diseña joyas exclusivas inspiradas en la belleza de las piedras naturales.
Me apasiona crear piezas que acompañen momentos importantes y que hagan sentir especial a quien las lleva. Cada colección refleja mi amor por los detalles, por la naturaleza y el trabajo hecho con dedicación.
Hoy comparto este sueño junto a mi hija Agustina, manteniendo intacta la esencia con la que nació DePiedra: crear joyas únicas, atemporales y hechas con mucho cariño.
Agustina
Soy Agustina, tengo 27 años y soy ingeniera comercial con mención en marketing.
Viví dos años en Australia, experiencia que avivó aún más mi pasión por descubrir nuevas culturas, viajar y encontrar inspiración en cada lugar.
En 2026 regresé a Chile para unirme como socia a DePiedra, aportando nuevas ideas y una mirada fresca, cuidando siempre la esencia y exclusividad que hace única a nuestra marca.
